Starsailor: Almas buenas

La elegancia del conjunto inglés volvió a Santiago

Jueves 4 de octubre, 2018
Club Amanda

Desde el 2007 que el cuarteto inglés no visitaba Chile y aquella vez fue por el Fénix Festival junto a Travis y The Killers. Esta sería su primera vez solos, por eso las expectativas eran grandes. La mención del conjunto escocés no es gratuita, pues uno de sus miembros (Andy Dunlop) acompañó a Starsailor en este tour, ocupando el bajo.

A las 22.15 los integrantes salieron al escenario del Club Amanda con un show íntimo y cargado de emotividad donde el enfoque era la promoción de su último disco “All This Life”-publicado en septiembre del 2017- además de un repaso por todos sus hits de los otros cuatro discos que han publicado desde que comenzaron alrededor del 2000.

Todo comenzó con 'Listen To Your Heart', una canción enérgica, con empuje y un coro agudo y pegajoso -perfecto para partir-, además de ser uno de los singles de su más reciente proyecto. El agarre de la presentación fue avanzando gracias al enorme carisma y calidad del cantante- algo que no pasó desapercibido-, la gente hizo notar que perfectamente pudo haber sido una presentación como solista del frontman. Quizás quedan al debe con la puesta en escena, ya que no todo se le puede cargar a la simpatía. En ocasiones había silencios -al terminar las canciones- que daban la impresión de que podrían manejarse de mejor manera.

Al avanzar el repertorio aparecieron temas como 'Alcoholic', 'Poor Misguided Fool', e 'In the Crossfire'. Este último uno de sus grandes éxitos y uno de los puntos más altos de la velada. Dentro del nuevo disco hay una canción titulada “Caught in the Middle” que tiene un exquisito groove, con mucha influencia soul y R&B, y que en vivo sonó increíble. Era extraño asimilar que eran solo cuatro personas tocando, aunque se extrañaron los coros ya que la única voz que hubo en el show fue la de Walsh. Resulta difícil evitar recordar a bandas como Snow Patrol, Keane y los inicios de Coldplay al escuchar el post britpop con sus atmosferas de un día nublado en Londres, como si estuvieras en la película “Un lugar llamado Notting Hill” de Roger Michell. La mezcla del piano con una guitarra eléctrica acompañada por un suave overdrive y una voz suave pero particular son la esencia de este estilo tan icónico de Inglaterra en la primera década del 2000.

Durante el desarrollo del show los fieles asistentes no dejaban de corear las canciones, y cuando parecía que ya no podían estar más felices, James Walsh mira de reojo a Bern Byrne – el baterista del grupo- y este da el conteo para que suene 'Four to the Floor', que fue el momento bailable y más aplaudido de la presentación.

Probablemente sea difícil que Starsailor vuelva a Chile, ya que la asistencia no fue la esperada -alrededor de 200 personas. Pero lo importante es que el grupo no se complicó por esto y la calidad musical de la banda fue impecable. En todo el concierto -que duró una hora y quince minutos- nunca se cansaron de agradecer a los enamorados asistentes que se encargaron de hacerles saber que aquí siempre serán bienvenidos.

Pedro Sandoval
Fotos: Peter Haupt Hillock

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