Rodrigo y Gabriela: Dispare usted o disparo yo

Para la dupla, un par de guitarras es suficiente
Rodrigo y Gabriela: Dispare usted o disparo yo

Martes 17 de mayo de 2016Teatro Cariola1.Rodrigo y Gabriela se multiplican como panes y peces. Si uno cierra los ojos mientras tocan en vivo, experimenta la sensación de que hay más de dos personas sobre el escenario, aunque sólo están ellos y sus guitarras acústicas, auténticas extensiones de sus cuerpos. Suenan como si fuesen al menos cinco músicos, pero en realidad nadie los acompaña. Los mexicanos curtidos en Europa encontraron la forma de hacer cundir sus instrumentos, de llenar todos los espacios. Usualmente, Gabriela Quintero lleva el ritmo; Rodrigo Sánchez, el dibujo melódico. El entendimiento entre ambos es simplemente perfecto, pura memoria muscular. Cada uno busca ampliarle la gama de posibilidades a su guitarra: ella prueba un efecto wah wah, él usa una botella de cerveza como cejillo.2.Para rematar 'Soundmaker', tocan los segundos iniciales de 'Ride the lightning' de Metallica, en la que será la primera de varias referencias a la escuela de la que vienen Rodrigo y Gabriela, que encaran su labor escénica con la actitud corporal de un par metaleros. Sánchez es extrovertido, se para con rectitud y se ensancha; Quintero, más compuesta, es como el típico chascón al que la cabellera le oculta el rostro, recuerda a Camila Moreno o Nano Stern cuando les da por guitarrear duro. El homenaje a Metallica deja de ser una insinuación cuando desenfundan su cover de 'Orion', en un segmento dedicado a recordar sus raíces, incluido un speech acerca de sus ídolos de juventud, Pantera, Testament, Overkill, Megadeth. "Queríamos ser como ellos, pero fracasamos", comentan entre risas.3.Cuando llevan apenas unos minutos, Rodrigo llama a abandonar las sillas dispuestas en el teatro y acercarse al escenario. Al rato, suben a decenas de personas para darle vida a la tarima. Así es la nueva etapa del dúo, que antes tocaba sentado en taburetes, pero en el camino aprendió a hacer show compatibilizando virtuosismo y musicalidad con un genuino deseo de entretener. Se valen de covers, una de sus especialidades, para bromear (empiezan 'More than words' de Extreme y 'Otherside' de Red Hot Chili Peppers, pero abortan misión rápidamente) o para emocionar ('De música ligera' de Soda Stereo, 'Creep' de Radiohead). Ya no es la dupla que saltó a la luz pública como una pintoresca curiosidad, ahora tiene pretensiones mayores: contaron que su próximo disco incluirá cuatro canciones con voz, de las que mostraron dos. La primera, 'Waiting to be free', discreta y algo genérica, quedó chica ante la sensibilizadora 'Somos de arena', sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Iguala, presentada con la frase "sabemos lo que está pasando, no nos van a hacer pendejos". Después bajaron el telón con su insigne 'Tamacun', ante una bailarina audiencia abalanzada a los pies del escenario, justo antes de que nos pusiéramos a reflexionar sobre el panorama en América Latina, tan jodido que hasta obliga a un proyecto instrumental a sacar la voz para reclamar.Andrés PanesFotos: Peter Haupt

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