PRIMAVERA FAUNA 2013

Adquiriendo identidad propia
PRIMAVERA FAUNA 2013

Sábado 23 de noviembre de 2013
Piscinas Espacio Broadway


Las postales entregadas para la versión 2012 de Primavera Fauna tenían el mote de “eternas”. Ver en un mismo lugar a leyendas incontestables como Pulp y Dinosaur Jr., junto a exponentes latinoamericanos como Illya Kuryaki and the Valderramas y la oportunidad histórica de tener a Jorge González tocando, quizás por única vez, el disco “Corazones” de punta a cabo, fueron momentos únicos, erigiéndose como  un listón que la organización tenía claro que sería difícil de igualar y superar.

Motivos como esos, o quizás una parrilla que dejaba el gusto por lo masivo, concentrándose en un nicho siempre fiel, fue que cerca de diez mil personas llegaron hasta las piscinas del Espacio Broadway. La ausencia de una masa de público fue posible predecir desde el comienzo, pero eso también tiene sus tintes positivos: mayor espacio para los asistentes en el acceso a los diversos servicios disponibles, con la evidente comodidad que ello trae.

PREHISTÖRICOS: MELANCOLÍA ESPACIAL
La jornada dio el vamos cuando los nacionales Prehistöricos subieron al escenario Dentyne. El formato banda que el dúo compuesto por Tomás Preuss y Jessica Romo proponen en vivo resulta ser mucho más provechoso que en el estudio. Se les nota más cómodos y con mayores chances de desplegar algo interesante. Los pocos parroquianos asentados a esa hora vieron cómo el grupo mostraba parte de su incipiente discografía, cuyo segundo exponente en largo está en pleno desarrollo.

A cargo de suaves melodías, expandibles en texturas, herederas directas de la casa británica habitada por gente como Cocteau Twins, Echo & The Bunnymen e, incluso, The Cure -a quienes telonearon en la histórica presentación de abril pasado-, prueba de aquello son canciones como ‘Ya No Te Espero’ y ‘Globos Aerostáticos’, fueron la tónica. A prestar atención.

THE DRUMS: PRIMER ATISBO DE FIESTA
Después de la pálida presentación de Luke Jenner -líder de The Rapture- y comprobar nuevamente el estrecho lazo que el argentino Coiffeur está forjando con nuestro país, The Drums aprovechó su tercera visita para incrementar su base de fans. Como lo hizo el 2011 en el primer Lollapalooza, siguiendo el 2012 en Club Chocolate, el arribo de los neoyorquinos fue un testimonio de efectividad y potencia en la ejecución.

El quinteto ofreció sobre el escenario Movistar un compilado justo y preciso de sus, hasta ahora, dos entregas de estudio. Con tracks de la talla de ‘Best Friend’, ‘I Need a Doctor’, ‘Forever and Ever Amen’, ‘How it Ended’ y el gran hit que es ‘Let’s Go Surfing’, desencadenó la primera muestra de energía de un público que sin duda esperaba por los números fuertes del certamen. Punk mezclado con tintes indie de gran calidad, además del oficio que los liderados por Jonathan Pierce hacen gala. Es más de lo mismo, es cierto, pero a esa hora todos esperaban un remezón.

DEVENDRA BANHART: EN SU PROPIO MUNDO
Era uno de los números más apetecidos de Primavera Fauna y, a la luz de lo sucedido, no desentonó. Devendra Banhart regresaba a nuestro país con una calma que sólo la experiencia y la certidumbre de seguir sus intuiciones le pueden dar.

Premunido de una gran banda, el nacido en Houston, Texas, mostró parte importante de su discografía, dando cuenta de la facilidad con que puede ir de estilo en estilo. Bossa nova, jazz, folk se escucha en su lista. Devendra Banhart juega a ser al mismo tiempo Neil Young y Bob Dylan, saliendo airoso del tremendo desafío autoimpuesto. Canciones tiene de sobra: ‘Quédate Luna’, ‘Baby’, ‘Seahorse’, ‘Something French’ y ‘Mi Negrita’ sonaron grandiosas, con su particular timbre de voz, trayendo la tranquilidad a una tarde que estaba en plena efervescencia tras las presentaciones de los colombianos Bomba Estéreo y los nacionales Alex & Daniel.

Con un perfecto acento español -producto de su estadía en Venezuela durante varios años- Devendra Banhart saca pasaporte para venis más seguido a Chile. Su gruesa base de fans demuestran fidelidad al compositor, y él, por primera vez tiene un concierto en nuestro país donde lo primordial es la música.

LOS BUNKERS: PURO OFICIO
Desde un principio, la inclusión de Los Bunkers en la parrilla de Primavera Fauna fue vista con cierto recelo. Todas las dudas sobre la vialidad del quinteto de Concepción en el evento fueron barridas con un sólido set. En cerca de una hora de actuación, el oficio y la experiencia adquiridas en varias giras por diversas partes de Latinoamérica demostraron que pocos en Chile pueden estar a la altura del conjunto.

‘No Me Hables de Sufrir’, ‘Llueve Sobre la Ciudad’, ‘Miéntele’ y ‘Bailando Solo’ fueron parte de lo interpretado por Álvaro López y compañía. Y si bien la recepción del público fue algo tibia -algo fácil de predecir-, y el cartel de “protagonista” estaba endosado a otros artistas, Los Bunkers tuvieron el tacto suficiente para sacar adelante la pega. No se robaron la fiesta como en otras ocasiones, pero su presencia no pasó desapercibida.

SPIRITUALIZED: DEBUT MÁGICO
Era raro ver a Jason Pierce sentarse en su asiento, sin mucha parafernalia, arrancar su concierto, y ver a un público totalmente subyugado al momento: Spiritualized por fin debutaba en Chile y se notaba desde un comienzo que fuimos testigos de un momento histórico.

En algo más de una hora, los ingleses entregaron un preciso compendio de una historia rica, que habla de riesgos y expansión sonora. Sin tanto aparataje técnico en la escenografía, Spiritualized apelaba a la sencillez material, dejando a la música como única habitante en el proscenio, y la verdad es que con eso era suficiente. Desde el inicio, con ‘Here it Comes IThe Road, Let’s Go)’, el público fue transportado a un viaje interestelar, con la melodía como única vía posible.

‘Lord Let it Rain on Me’ fue un éxtasis, ‘Hey Jane’ aminoraba la velocidad para desencadenar una tormenta. Los momentos altos llegaron cortesía de ‘Come Together’ y ‘Electricity’, ambas canciones pertenecientes a “Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space”, álbum de 1997 que catapultó a Spiritualized al panteón de los imprescindibles. Por supuesto, el final tenía que ser grandioso: ‘Take Me to the Other Side’, original de los seminales Spacemen 3, cuna de Pierce.

La tercera edición del Festival Primavera Fauna cargaba con el antecedente directo de su antecesor, que fue un éxito total. Por supuesto, el 2013 no fue un fracaso ni mucho menos, conjugando un número de carácter mundial como M.I.A. junto a iluestres -el caso de Spiritualized es evidente-, además de lo más destacado de la situación nacional actual es un lujo para varios. Aunque en masividad quedaron quizás al debe, además de algunas ausencias de último minuto -DIIV, Breakbot, más la efectuada por The Cardigans, semanas atrás-, las cerca de diez mil personas que llegaron al recinto pudieron irse satisfechos. La diversidad del evento permite su realización, y por ahí va su principal atractivo. Una prueba nuevamente superada.

Jean Parraguez
Fotos: Sebastián Jiménez

 

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