Dark Funeral: los secretos de las artes más oscuras

Ansiado regreso del emblema del black metal sueco

Martes 16 de octubre - Club Rock & Guitarras
Santiago - Chile

La promoción de “Where Shadows Forever Reign” (2016), último trabajo a la fecha de los suecos Dark Funeral, fue lo que finalmente los hizo volver a tierras chilenas en un recorrido que no solo incluiría a Santiago, sino que también a La Serena y Puerto Montt. Siendo un nombre tan connotado dentro del black metal a nivel mundial, su ausencia de más de 12 años logró que el renovado Rock & Guitarras estuviera ocupado casi a su totalidad, demostrando el interés que todavía puede generar una banda tan blasfema como polémica, incluso considerando que más de un integrante esencial ya no estuviera presente. Además, cabe recordar la cercanía con Latinoamérica plasmada en el álbum en vivo “De Profundis Clamavi Ad Te Domine” (2004), registrado en varias fechas de aquella gira por la zona, y es que su regreso era algo que ya entraba fácilmente en la categoría de deuda.
 
Los temuquenses Futhan abrieron la oscura ceremonia frente a un público que, si bien aún era menos del total que se congregaría, no fue tan reducido como en tantos actos de apertura de shows internacionales. Con una puesta en escena adecuada para su sonido black metal en español con temáticas al paganismo de nuestra tierra, lograron sacudir las cabezas de quienes vibraron con una media hora exacta de presentación, coronada con ‘Raíces de una Nueva Era’. Aplauso cerrado para la agrupación que ya celebra 12 años de trayectoria y que es opción segura para eventos del siniestro género, como ya sucedió con Immortal en 2011 o más recientemente Mayhem en sus tierras del sur. Bien por Futhan; ideales para la jornada no solo por su similitud con el género, sino que también por su calidad y puesta en escena.

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La espera había sido larga, al punto de que solo el guitarrista fundador Lord Ahriman y su compañero Chaq Mol habían sido los únicos que quedaban desde aquella última visita allá por 2006, siendo el resto de la actual formación una novedad por estos lados. Con tantos años sin los suecos en escenario chileno, no fue sorpresa que la efervescencia fuera total una vez iniciados los primeros acordes de ‘Unchain my Soul’, parte de su más reciente placa. ‘666 Voices’ y ‘Temple of Ahriman’ le prosiguieron sin descanso alguno, mostrando un sonido que a ratos era poco claro y en donde las voces no se percibían durante breves instantes, pero que finalmente logró convencer a pesar de no ser perfecto. Los nuevos músicos, por su parte, cumplieron a cabalidad su cometido, teniendo presencia sobre el escenario y técnica a la hora de ejecutar su oscuro arte. Se destaca, en este sentido, el bajista Adra-Melek, conocido también por su paso previo en Therion y Grave, entre otras instituciones.

Helharmadr, encargado de reemplazar al emblemático Emperor Magus Caligula, logró convencer a los presentes con una impronta acorde y convincente para la oscura brutalidad que se vivía en el Rock & Guitarras, interactuando de manera concisa con los fans, hablando brevemente y realizando acciones siniestras y blasfemas como pasar la lengua por un crucifijo, tomándose muy en serio su personaje. “You’re fuckin’ insane!” es parte de lo que diría sutilmente a los fans, quedando aquello más que claro a la hora de sonar las celebradas ‘My Dark Desires’ y ‘The Arrival of Satan’s Empire’, causantes de un desorden considerable en medio del recinto, quedando como parte de los momentos más intensos y disfrutados. Cabe destacar que la banda apareció tal como la podemos ver en tantas fotos promocionales o en sus videos, usando no solo el corpsepaint correspondiente, sino que también esas armaduras –de utilería, claro está- con las que los vemos en más de una ocasión. Sumándose a los satánicos pendones a cada lado del escenario, podemos decir fácilmente que la banda se toma muy en serio lo suyo al momento de mostrar su música en vivo, siendo esta una ceremonia de lo más siniestra en su formato visual y sonoro.  

Si bien la banda no posee una discografía tan extensa, se logró escuchar al menos un corte de cada placa, además de su EP homónimo. Canciones emblemáticas como lo son ‘Secrets of the Black Arts’, ‘Vobiscum Satanas’ o ‘My Funeral’ fueron algunas de las más celebradas apenas eran interpretadas en el caluroso recinto. Incluso otras del último trabajo a la fecha de la banda como ‘As I Ascend’, -que cerró la primera parte del set de los suecos, retirándose del escenario sin despedirse- o ‘Nail them to the Cross’, que inició el encore, fueron bien recibidas por unos fans que manifestaron, la espera había valido la pena. Sin embargo, el cierre con ‘Where Shadows Forever Reign’ no logró prender tanto para tratarse de la clausura del show, siendo su antecesora ‘Open the Gates’ del primer EP de Ahriman y los suyos el verdadero último momento alto de la noche, es así como fue una elección poco acertada, para algunos, a la hora de pensar en un final, sobre todo al no ser tan aclamada como corresponde para un cierre, pero que no por eso hubo un menor entusiasmo a la hora de terminar con una hora y media de música siniestra.

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El frontman destacó en más de una ocasión que Dark Funeral se encontraba celebrando sus 25 años de carrera. No por nada tuvimos una canción por trabajo, siendo esto algo que siempre será apreciado por quienes siguen a los blasfemos suecos y esperan no solo material reciente o de un álbum en específico. Esto, sumado a una puesta en escena impecable y un sonido que, si bien no fue 100% perfecto, no fue del tipo que nos deja una sensación amarga ni mucho menos, hicieron de este tan esperado regreso uno de esos shows que quedan fácilmente grabados a fuego en la memoria de sus seguidores acérrimos. Si hay algo que se deba criticar quizas, fue la elección del recinto, ya que al faltar poco para un lleno total, se hizo incómodo dadas sus reducidas dimensiones. Algo un poco más grande para un espectáculo así no hubiese estado de más. Las artes oscuras se manifestaron en Santiago, con un triunfo. Es de esperar que esa victoria se repita en menos tiempo que la vez anterior, y dado el recibimiento y lo motivado que se vieron los músicos, un regreso en cosa de pocos años no se ve imposible.

Luciano González
Fotos: Juan Pablo Maralla

 

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