Cosquín Rock Chile: la fiesta que faltaba

Cuentas alegres tras la primera jornada

Sábado 6 de octubre, 2018
Movistar Arena

Es cierto: la oferta de conciertos en Chile está en un período único. No vamos a descubrir que hace unos buenos años que nuestro país (principalmente la capital) es plaza segura para los artistas internacionales. Pero tampoco es erróneo acotar que la increíble cantidad de oferta a veces no logra satisfacer la demanda, algo corroborable en los espectáculos cancelados por baja cantidad de entradas. Por eso traer un evento como Cosquín Rock, a pesar de contar con la gente del Lollapalooza local en organización, revestía la situación de cierto riesgo.

Sin embargo, la gente respondió. Y de qué forma. Ya durante el día se confirmaba que todas las entradas de la jornada inaugural se encontraban agotadas. El festival nacido en Argentina por fin cruzaba la cordillera, transformándose de inmediato en un imperdible. Desde el inicio con Sin Lencería -que ganó su derecho en el evento luego de vencer en el ciclo de formación Escuelas de Rock Mujeres- hasta el final con Los Auténticos Decadentes, se logró la mezcla perfecta de público, música y fiesta.

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No importó si Los Peores de Chile salieron a escena con un calor considerable, la gente disfrutó armando mosh y cantando piezas como ‘Chicholina’ y ‘Síndrome Camboya’. La propuesta de Pogo y sus compañeros -punk, boogie-woogie y rock & roll- enciende los espíritus, sin importar la edad (¿recuerdan aquel viral en que unos pequeños escolares disfrutan la presentación del grupo?, es un buen ejemplo) y arranca aplausos. Un golpe de energía punk de la vieja escuela sucumbió a todo el público que esperaba ansioso. La rapidez de las guitarras y bajo, y la acidez de su batería - que desde el primer tema ‘No Recen’, hasta la clásica y final ‘Chicholina’- dejaron a un público prendido y satisfecho. Al mismo tiempo, la armónica blusera de Pogo en los temas ‘Mal Boy’, ‘Boogie woogie’ y ‘Pandilla’ fue acompañada afirmativamente por su gente, que vacilaba al ritmo del punk, blues y rock and roll de casetera. Los Peores de Chile trascienden en el tiempo y la historia, para ser los mejores. Sinergia demostró -como si hiciera falta- que ningún escenario le queda grande. Es innegable la enorme cantidad de hits que ha amasado durante su historia y cómo se incrustan en el inconsciente. ‘Mujer robusta’, ‘Chupatrón’, ‘Sopaipillas con mostaza’, ‘Te enojai por todo’ fueron algunas piezas que sonaron en el recinto principal. Con tanta gente saltando y cantando, no es extraño pensar en que alguna vez los liderados por Don Rorro se presenten en el Movistar Arena, encabezando sus propio espectáculo.

Templanza y violencia. Un show estridente y poco convencional el de Colombina Parra + Club de Surf, que dejó impactado al público cuando el guitarrista Oskar Videla, intentaba de todas las maneras posibles romper su guitarra, para luego prenderle fuego, a la usanza de Jimi Hendrix en aquella mítica imagen de Monterey. Una música con aires psicodélicos, pero que también se mezcla sin mayores problemas con el  punk garage rock y así hacer un sonido rico y delirante. En su nueva visita al país, La Vela Puerca trajo toda su experiencia en el festival -ha participado en diversas ediciones en  su historia-, dando cuenta de que en más de dos décadas en el camino se han ganado su estatus actual. En Argentina y Uruguay son cabezas de cartel, y recorriendo el resto del continente van camino a ese destino. En Cosquín Rock Chile no fue la excepción y los miles de fanáticos que corearon -a la usanza de un estadio de fútbol- cortes como ‘Zafar’, ‘Va a escampar’ y ‘El viejo’, coronando todo con la aparición de miembros de Ska-P, un momento que saltó de inmediato a uno de los inolvidables de esta edición.

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Con tantos años de un probado éxito, y tras ver su actuación en Cosquín Rock Chile, cuesta entender por qué los Chancho en Piedra no se han animado a realizar un concierto propio en el Movistar Arena. Sacando a Ska-P, fue probablemente el show con más gente en el coliseo central. El cuarteto -el único nombre chileno del cartel que había estado en la edición trasandina- sabe cómo encender a su público. Tienen canciones que han marcado a miles y son dueños de una fórmula que no acusa desgaste, al menos en vivo. ‘Historias de amor y condón’ es carta segura en sus shows, pero continúa provocando la misma reacción, ‘Edén’ es un clásico de su discografía y fue recibido como tal. En un 2018 con un quiebre en su carrera -la salida de Pablo Ilabaca, siendo reemplazado actualmente por C-Funk-, Chancho en Piedra demostró que el fin está bastante lejos para ellos.

El acogedor y teatral escenario de La Casita del Blues dio cabida a una de las bandas más reconocidas del ambiente: El Cruce. ‘Santiago de Chile’ fue la encargada de marcar la pauta, para así deleitar a sus fieles seguidores con las clásicas  ‘Me gustan todas’ y ‘ La chinita y yo’, canciones marcadas por sonar al blues de la vieja escuela, pero con raíces chilenas. La presentación de ‘El almacén de mi vecino’ y ‘Se nos fue el amor’ -canciones más recientes de la agrupación- más la integración de la cantante Karen Brown ,con una voz atractiva y potente, le dieron toda la sorpresa. Una jornada de melodías llenas de trayectos vertiginosos.

“El orgullo de Villa Alemana”, afirmó un entusiasta fanático en redes sociales al referirse a La Floripondio. Lo cierto es que el show de El Macha y su pandilla en el Escenario Temático fue incendiario El grupo tiene mucho carrete en su bitácora y sabe cómo manejar una actuación. El golpe iniciar con ‘Vacunaska’ fue sencillamente devastador, con un mosh que no paró en toda la hora de presentación. ‘Ska del Lolo Mario’, ‘Tsunami… las raíces’, ‘Fumen bueno’, ‘Si es necesario matar al presidente’ y ‘Dime qué pasa!’ fueron testigo’ de una increíble muestra de lo que hace el conjunto: al borde del caos, pero se siente demasiado bien.

Sin duda alguna, unos de los shows más esperados de la jornada fue el de los legendarios Ska-P que inició con el saludo “Buenas Noches, Chilito” por parte de su vocalista Roberto Gañán o Pulpul, para ser ovacionado con gran energía por cada una de las voces que habitaba el recinto.  Una larga lista de canciones llenas de clásicos como ‘El gato López’, ‘Vergüenza’, ‘Legalización’, ‘Mis Colegas’, ‘A la mierda’  y/o ‘Ni Fu Ni Fa’, más la ira del punk y la fuerza del ska, fueron las responsables de sacar los mejor de sus integrantes al momento de tocar e interactuar con un público que esperó ansioso la llegada de una banda que había tenido un parón, pero que volvió recargada. Así mismo, no podemos dejar de lado el profundo sentido social de sus letras, que parecieran tan específicas pero que al momento de ser tocadas y coreadas, estremecen y se hacen notar en cualquiera. Algo que resulta positivo, pues Chile- en ocasiones- parece un país profundamente dormido, pero esa noche no fue esclavo, ni pasivo. Estaba más despierto que nunca al ritmo de la poderosa trompeta de Alberto Iriondo o Txikitin. “No queremos perdón, queremos justicia” fue una de las frases para la arremetida contra la iglesia católica y los perros del vaticano en ‘Crimen Sollicitationis’ que con el pulso propio del ska, coros aguerridos y una letra crítica a los abusos cometidos, podría convertirse en himno para nuestra realidad. Lo mismo corre para ‘Cruz, Oro y Sangre’, pues a días de la lectura del fallo en la Corte Suprema para los hermanos Tralcal y la situación del pueblo mapuche, esta canción viene como anillo al dedo a la historia y lucha de nuestros pueblos originarios. Así, hablar de un par de canciones que “encendieran el escenario y los pies”, sería poco para una banda de tan larga trayectoria. El regreso de Ska-p a Chile fue sin duda alucinante, con un sonido despampanante que obligó hasta al más cansado,  a no restarse de esta fiesta de aproximadamente dos horas y que finalizó con el canto al unísono- como buena alabanza proletaria- de la mítica ‘El Vals Del Obrero’.

La primera jornada de Cosquín Rock Chile sirvió para conocer la reacción de los fanáticos. El cartel “sold out” fue un testimonio más que suficiente de que la decisión de traer el festival a nuestro país fue más que acertada. El segundo día promete ser una fiesta.

María José Benítez
Jean Parraguez
Fotos: Peter Haupt - Juan Pablo Maralla

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