THE BREEDERS

Fiebre de sábado por la noche
THE BREEDERS

Centro de Eventos Bellavista (ex Oz) Sábado 27 de julio de 2013

Ya hemos elaborado varias veces sobre las reuniones de numerosos grupos y sus consecuentes giras basadas en la nostalgia. Una crítica que apunta a la falta de continuidad y sobre todo a la falta de trabajo creativo –como fue el caso de Pixies, sin ir más lejos- y aunque los fans estén complacidos con ver a su banda favorita sobre el escenario tocando el repertorio clásico, siempre falta ese elemento extra que perdure con el tiempo, como la salida de un álbum con canciones nuevas. El caso de Breeders, por el momento, es similar. Volvieron para celebrar los veinte años de “Last Splash” con el lineup de ese disco, integrado por Kim Deal y su hermana Kelley, Josephine Wiggs en bajo y Jim Macpherson en batería, junto con Carrie Bradley en teclado y violín. La perdurabilidad de esta reunión aún está en duda, aunque la salida de Kim Deal de Pixies da para pensar que esto no se trate solo de una gira para recordar los buenos tiempos. Wiggs también mencionó que “podrían grabar un nuevo disco”. Pero, más allá de todo esto, el objetivo era tan sencillo como ése, no solo conmemorar las dos décadas de “Last Splash”, sino también festejar con los fans. Dicho y hecho. La ex Oz se llenó por completo, el ánimo se mantuvo arriba todo el tiempo, y, desde el escenario, tanto Kim como Kelley jamás dejaron de sonreír. El público saltó y cantó de punta a cabo todo el álbum –la primera parte de un set de una hora y media- y los más entusiastas, los que se encontraban en frente de la banda, hasta arriesgaron hacer stagedivings. Musicalmente, la energía se mantuvo a tope, aun en canciones más reposadas como ‘Do You Love Me Now?’ o ‘Mad Lucas’, y literalmente una explosión en el tema inaugural, ‘New Year’, la conocidísima ‘Cannonball’, la coreada y aplaudida ‘No Aloha’, la bailable ‘Flipside’ y, por supuesto, ‘Divine Hammer’. Mucha de esa cohesión que la banda exhibió se debe al nuevo estado en que se encuentran, en el que dejaron todos los problemas atrás, y que hoy por hoy se trata únicamente de la música y del respeto entre los integrantes de Breeders, y que finalmente se reflejó en una performance soberbia. Tras el set de “Last Splash”, llegaron ‘Glorious’, ‘Doe’, la esperada ‘Safari’, el cover a The Beatles ‘Happiness is a Warm Gun’, ‘Hellbound’ y ‘Iris’, entre otras, que desataron el acalorado fervor de la audiencia. Fue, de principio a fin, una fiesta en todo sentido. Pero no bastó un solo bis, y la banda volvió para cerrar definitivamente con ‘Shocker in Gloomtown’, original de Guided By Voices, y ‘Don’t Call Home’, dando cuenta que, de antaño, conservan intacta su actitud fiera. María de los Ángeles Cerda Fotos: Sebastián Jiménez

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