Eduardo Arias: Letras y buena música

Entrevista con el reconocido periodista y músico colombiano
Eduardo Arias: Letras y buena música

Hablar de Eduardo Arias es hacer referencia a uno de los comunicadores más importantes del país desde hace varias décadas. Su particular visión de la realidad nacional, el tono hilarante de sus intervenciones y el amplio nivel cultural que caracteriza sus artículos lo convierten en una de las voces autorizadas dentro del ámbito político, cultural y deportivo de Colombia que lo ha llevado a hacer parte de prestigiosos medios como la Revista Semana, Soho y Canal Capital, entre muchos otros.

Recordando sus proyectos musicales y su genuina visión sobre el rock, conversamos con este referente del periodismo con quien realizamos un pequeño recorrido sobre su relación con el género que tanto nos apasiona.

¿Cómo fue su primer acercamiento con el rock?

Eduardo Arias: Fue hace mucho tiempo. Precisamente ayer estaba recordando que mi primer disco se lo hice comprar a mi papá un 26 de diciembre de 1971, es decir, hace 45 años. Mi colección de acetatos data de aquel tiempo. Mi primer acercamiento con el rock fue a través de la radio. En mi casa solo se escuchaba música clásica cuando yo era niño. Yo crecí en los sesenta sabiendo que existían The Beatles pero sin poseer su música, salvo la oportunidad que tenía de verlos en algún programa de dibujos animados en la televisión. Llegué al género gracias a un radio que me regaló mi abuelo y comencé a escuchar Radio Quince en el 70 o 71, donde presentaban baladas y desde luego canciones de rock. A partir de algunos programas especiales que realizaba Manolo Bellon en esa emisora, comencé a interesarme por este tipo de música, su historia y la procedencia de los grupos de aquel momento. 

¿Qué banda o artista de esa época es vital para usted?

EA: Depende de los años. En el año 71 no distinguía mucho la diferencia entre una balada y una canción de rock, es más hoy en día me cuesta distinguir entre pop y rock. Creo que moriré sin saber la diferencia entre estos dos estilos. En el año 72 empecé a saber quién era Neil Young, Carlos Santana, Carole King y varios de los artistas que rotaban en Radio Quince. Recuerdo que Manolo Bellon hizo un programa especial de tres entregas sobre The Beatles que hizo que me llamara la atención aprender de música. El primer grupo en el que realmente me interesé fueron ellos. Luego un amigo del colegio me prestó el álbum rojo y el álbum azul, compilados a los que les di mucho palo y me introdujeron a la obra de esta banda.

¿Qué recuerda de la escena bogotana de finales de los setenta y comienzos de los ochenta?

EA: Recuerdo que no había casi nada. Hay que tener en cuenta que en ese momento la radio era mi referente. En esa época no recuerdo haber asistido a algún concierto o evento relacionado con el género. Hasta el año 74 se lanzaron trabajos como el de La Banda Nueva y producciones como la de Malanga o Los Flippers pero de repente dejaron de hacerse discos y de realizarse presentaciones. De ese periodo recuerdo a Crash, banda que tuvo cierto éxito. Estuvo también Ship quienes lanzaron un disco muy importante, aunque no existiese un movimiento continuo de conciertos. Creo que se trataba más de una serie de esfuerzos aislados que hacían los artistas para promover su música. Fue más a partir del 85 o el 87 cuando comenzaron a hacerse conciertos de bandas como Compañía Ilimitada. 

¿Cuál fue el mayor aporte que dejó Hora Local al rock nacional?

EA: No creo que hayamos dejado un aporte muy significativo. Fuimos un grupo que dejó un grabación de 500 ejemplares. No se me ocurre cuál pudo haber sido. Lo que pasa es que con el paso de los años la gente ha redescubierto lo que hacíamos. Incluso en algún momento Los Aterciopelados comentaron que Hora Local les había mostrado que se podían hacer canciones de forma diferente. No sé hasta qué punto sea real eso que dicen o si tienen algún recuerdo claro de lo que hacíamos. Honestamente puedo decir que me llama mucho la atención que la revista Rolling Stone Colombia haya puesto dos temas de nosotros dentro del listado de las 50 canciones más importantes del rock colombiano. Me sorprende porque no sonábamos en radio y tocábamos en lugares pequeños. No creo que hayamos sido tan relevantes. Hoy en día estamos tocando pero en plan de veteranos.

 

“Orden público” fue un álbum que expuso una visión original dentro de la escena bogotana a comienzos de la década de los noventa. ¿Cuál es su canción favorita de este trabajo musical?

EA: Es difícil decantarme por alguna pieza de ese álbum. Lo que pasa con la música es que los favoritismos dependen del día, del estado de ánimo y de otros factores. Cuando es un disco en el que uno participó en el desarrollo de las canciones es complicado escoger, sin embargo, creo que elegiría ‘Hace frío en el infierno’ por su estructura armónica.

¿Qué libertades creativas le permitió la Orquesta Sinfónica de Chapinero?

EA: Ese es un proyecto más centrado en hacer humor y en el propósito de hablar de la realidad. No éramos un grupo que existiese en la práctica. Las canciones que hicimos no fueron pensadas para tocar en vivo en su gran mayoría ya que eran un collage de música y narraciones con pistas tomadas de aquí y allá. Tenía la libertad de parodiar canciones y ponerles otra letra. Por ejemplo, en ‘Intaglios en la Keops’ tomamos una pista instrumental de ‘The Magnificent Dance’ de The Clash en la que Karl Troller canta una canción relacionada con Omar Rayo. El segundo disco lo hicimos con Felix Riaño con un teclado de varias pistas y unos ajustes de computador. La libertad más que todo partió de la base de tomar cosas prestadas a partir de la tecnología. Podíamos hablar de muchas cosas a través de la parodia que es un de las principales herramientas humorísticas que hemos utilizado con Karl. El problema que tenemos con ese grupo es la falta de tiempo que nos ha impedido darle mayor continuidad. 

¿Cuál es su álbum favorito y por qué?

EA: Yo creo que es “Let it Bleed” de The Rolling Stones. No sé muy bien porque, pero siempre que me hacen esa pregunta la respondo de la misma manera. Creo que es un disco que representa lo que yo entiendo como rock y que expone una gran colección de canciones de los Stones con temas muy versátiles y una buena cantidad de estilos. Ahora bien, si me preguntan cuál es el más importante tendría que contestar que es el “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band” de The Beatles o el “Nevermind” de Nirvana o el “Exile on Main St.” también de sus “majestades satánicas”. 

¿Qué banda es imprescindible para usted?

EA: Yo creo que son varias. Por ejemplo, hay un grupo alemán que se llama Can y es súper importante para mí. Cream también me gusta mucho. Hay unas 10 o 20 canciones de The Beatles que realmente me parecen muy buenas. The Clash es una banda esencial dentro de mis gustos, pero yo creo que la banda más importante para mí es The Rolling Stones quienes son una banda fundamental entre el año 68 y 72. Esa época de ellos me encanta. Esa parte de su carrera es para mí imprescindible. Las otras etapas me apasionan menos pero de álbumes completos tendría que referirme a ese periodo. Ahora bien, lo mismo me sucede con Bob Dylan de quien me apasiona su obra entre los años 65 y 66. En nuestro idioma es primordial para mi Os Resentidos y Siniestro Total de España. De Argentina para mí es muy importante lo que hizo Charlie García con La Máquina de Hacer Pájaros y su último álbum con Sui Generis titulado “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”. Considero que fue música muy relevante dentro de la “banda sonora” de mi vida.

¿Cómo ve el presente de la escena rockera colombiana?

EA: Lo veo bastante bien, aunque yo no tengo muy claro cómo funciona esto luego de la muerte de la industria del disco. Ya no se mide el éxito en cantidad de discos vendidos sino en cantidad de presentaciones. No sé de qué vivan estos músicos o si la mayoría de ellos puedan vivir de su actividad musical. Creo que desde el año 94 hasta el presente ha habido un gran despertar del rock en nuestro país. Es posiblemente la época más larga de continuidad de este tipo de música en Colombia. Obviamente están los de los sesenta diciendo que lo mejor se hizo en su tiempo al igual que la gente de los setenta u ochenta, no obstante, considero que este es el periodo más importante que ha atravesado el rock en esta parte del mundo. Veo que siguen saliendo grupos nuevos y cada vez es más complicado diferenciar o clasificar propuestas como ChocQuibTown, quienes tienen algunos elementos del género. Lo mismo me sucede con Bomba Estéreo, Frente Cumbiero o Sistema Solar. 

El término rock se ha diluido mucho y ya no es tan fácil encasillarlo como hace 20 años. Si uno suma todo lo que ha sucedido en la historia de la música colombiana creo que este es un momento brillante que va más allá del éxito internacional de Shakira, Juanes o Carlos Vives. Tenemos artistas colombianos que hoy en día están de gira por todo el mundo y eso era algo impensable en la época de Malanga o Los Flippers. Es una época vigorosa que no sé qué tanto se vea reflejada en términos financieros y que tan auto sostenibles resulten ser estos emprendimientos. Hay una buena cantidad de músicos haciendo cosas que revitalizan la escena. 

¿Qué banda precursora del rock en Colombia le gustaría que estuviese activa?

EA: Más que tener una banda activa de esa época sugerí en su momento que los músicos de esa generación vuelvan a grabar esas canciones con la tecnología de nuestros días. Lamentablemente algunos de los discos de Los Flippers o The Speakers son inaudibles por estar mal masterizados. Con el paso de los días estos músicos se volvieron productores e incrementaron sus conocimientos en el área y ahora disponen de mejores herramientas. Sería interesante que gente activa como Ernie Becerra o Augusto Martelo hicieran una selección de las canciones más representativas de ese tiempo y las volvieran a grabar en un disco. Esos músicos tienen la desventaja histórica de no contar con el suficiente material que nos permita conocer su obra. 

¿Cómo ve la actualidad de los medios musicales en el país?

EA: En general los medios impresos están pasando por un momento muy complicado. Es una empresa quijotesca sacar revistas o periódicos cuando están impresos. Conseguir publicidad también es muy difícil. El público está muy disperso y en Google encuentran todo lo que quieren saber al instante. Siento que al igual que la radio o la televisión, están en un momento en que están reinventándose. Hay demasiada información disponible, entonces sacar una revista de rock es algo complejo teniendo en cuenta que hoy en día se puede acceder a la información de cualquier parte del mundo. Antes teníamos que armar el rompecabezas que nos permitía conocer sobre el rock a punta de los retazos que nos llegaban a través de diversas publicaciones. La ventaja que de pronto tiene un medio especializado es la capacidad de conceder análisis o un contexto que permita ir más allá del dato que establezca quien grabó esto o quien produjo aquello.  Es una tarea que merece mucho mi respeto y que espero sigan realizando este tipo de iniciativas.

Hugo Alejandro Bernal
Fotografías: Khristian Forero 

Artículo originalmente publicado en la edición 15 de la revista Rockaxis Colombia 

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