50th Anniversary - Live at the Apollo

Yes

2018. Eagle Vision

Visualmente impactante, auditivamente emocionante, la versión de Yes liderada por el vocalista Jon Anderson, el tecladista Rick Wakeman y el guitarrista Trevor Rabin, nos entrega una cápsula de clásicos atemporales que recoge piezas indelebles de su catálogo de los 70, 80 y 90 en una noche de 2016 en el legendario teatro The Manchester Apollo que afortunadamente quedó registrada para la posteridad, en un Bluray absolutamente valioso e imprescindible; un documento monolítico y testimonial de una de las mejores bandas de rock progresivo de la historia.

Lo primero que impresiona a poco de iniciado el concierto con el medley ‘Cinema/Perpetual Change’, es el tremendo nivel de la voz de Anderson (que contaba con 71 años de edad en la fecha del show), imponente y superlativa, alcanzando los registros de las grabaciones originales sin problema alguno. Pero su histórico compañero, el mago de los teclados Rick Wakeman siempre con su señorial capa medieval, no le va en saga y su performance también resulta rutilante, más aún cuando deja su puesto y se introduce entre medio del público con su Keytar inalámbrico, generando uno de los momentos cúlmines del show. Por su parte, el guitarrista sudafricano Trevor Rabin, siempre con su pulcro e inspirado estilo, destaca en las creaciones de su período en la banda, con himnos inmortales como ‘Hold On’, ‘Rhythm Of Love’ y ‘Owner Of A Lonely Heart’ que convirtieron a Yes en un éxito de ventas a nivel mundial durante los ochentas. Acompañados por el tremendo baterista norteamericano Louis Molino III (que parece hermano gemelo del baterista Steve Smith de Journey), quien cubre el puesto del retirado Bill Bruford y de Alan White que toca en la otra encarnación de Yes liderada por el guitarrista Steve Howe); junto a él en la sección rítmica está el correcto bajista Lee Pomeroy, quien toca sus partes perfecto, pero donde resulta imposible no extrañar al inmenso y tristemente fallecido Chris Squire, uno de los mejores de la historia en su puesto. Aún así, canciones como ‘Changes’, ‘Long Distance Runaround/The Fish’ y la final ‘Rondabout’, mantiene de manera constante el clímax musical desplegado durante los 120 minutos de actuación, que de todas formas se hacen muy cortas cuando hay tanta riqueza musical, tanto en la composición como en la interpretación sobre el escenario.

Sin extras ni material complementario que abulte el contenido, la verdad es que no se necesita nada más para quedar extasiado ante tanta magnitud y belleza amalgamada en un concierto que cuenta con una cristalina imagen en alta definición y un sonido de fidelidad estelar. Para fanáticos o iniciados, “Live At The Apollo” se atesora como lo que es: una joya de la corona del mejor progresivo de todos los tiempos.

Cristián Pavez

Bluray gentileza de Bigstore.cl

Contenido Relacionado