Comparte

Putting Off Death

Putting Off Death

2017. Cuneiform Records

Cheer-Accident, el proyecto de Chicago liderado por el baterista Thymme Jones, tiene una historia que se arrastra desde 1981. Sin embargo, el grueso de su extensa discografía proviene del cambio de milenio en adelante. Su más reciente trabajo, “Putting Off Death”, encuentra a la banda de Jones conformada por Jeff Libersher (guitarras, voces, teclados, trompeta), Dante Kester (teclados, bajo) y Carmen Armillas, Teria Gartelos y Sacha Mullin en voces. Acompañando a la banda, se encuentra una sección de cuerdas, bronces y vientos compuesta por Mike Hagedorn (trombón), Cory Bengtsen (saxo barítono), Beth Yates (flauta), Joan Morrone (cuerno francés), Ross Feller (saxo tenor), Rob Pleshar (tuba), Todd Fackler (tuba) y Julie Pomerleau (violín).

Este, el álbum número 18 de la banda, comienza con ‘Language Is’, un corte que parte de un cautivante movimiento en piano, muy Billy Joel (no olvidar jamás las raíces prog del extraño), para posteriormente generar un alboroto digno de los Emerson, Lake & Palmer más caóticos y disonantes (“Karn Evil”, por ejemplo) y finalizar en un mantra de noise y saturación. Es un arriesgado y contundente inicio que supera los diez minutos de duración, y que en su entramado compositivo refleja el espíritu entrópico del proyecto, acumulado en 35 años de historia: cambios bruscos, alienantes, agresivos y a la vez estimulantes, con aproximaciones al drone y al jazz. Indudablemente, el mejor track de la placa.

Scott Rutledge, el hombre detrás de las letras en Cheer-Accident durante los últimos 25 años, continúa colaborando con la banda, y junto a él, Jones da vida a tracks como la “zappológica y tribal” ‘More And Less’, la más melódicas y directas ‘Immanence’ (con Carmen Armillas en voces), o la evocativa ‘Hymn’ (con Jones cerrando el álbum en un toque cadencioso), el pulsante prog multicapas de ‘Lifetime Guarantee’, el vanguardismo desatado de ‘Wishful Breathing’, y los destellos de electrónica y bronces de ‘Falling World’. Con su misteriosa portada, una pintura del guitarrista Jeff Libersher, y en tan solo 37 minutos de duración, “Putting Off Death” suena como un accidente completamente calculado, y a la vez, orgánico. ¿Contradictorio? El mismo Jones, alguna vez señaló que el lenguaje del prog rock lo cansaba, pues tenía muchas reglas. No extraña que, a estas alturas, termine cantando que “el lenguaje es el sonido de lo que ya no es”.

Nuno Veloso

Contenido Relacionado