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Bomba nuclear EP

Bomba nuclear EP

2017. Quemasucabeza

"La única vez que he ganado plata como músico fue con Tropiflaite. Tocamos en matrimonios todo un año. Era un grupo de matrimonio pero éramos más pintosos, entonces íbamos a los matrimonios más pitucos", dijo Pedropiedra en una entrevista del 2009 en el extinto sitio Mus.cl, que aún existe como un estupendo archivo de contenidos sobre música chilena. En ese tiempo, el hombre que figura en el Registro Civil como Pedro Subercaseaux estaba a punto de sacar su primer disco en solitario, un trabajo homónimo que hacía imposible imaginar que, en menos de una década, estaría de vuelta en el oficio de hacer bailar, aunque la consumación de ese retorno, el EP "Bomba nuclear", sí fue precedida de algunos spoilers: la aparición de un tema de ascendencia villera ('Rayito/Olita') en su último disco y un arreglo cumbiero para su emblemática 'Inteligencia dormida' que estrenó en vivo el año pasado.

En los ocho años que han transcurrido desde el debut de Pedropiedra, el fenómeno de la cumbia no ha hecho más que robustecerse, pero la existencia de Tropiflaite certifica que "Bomba nuclear" es el regreso a un viejo terruño y descarta cualquier sospecha de oportunismo. Si es por buscarle un pecado al EP, que sea la nula proposición de un giro, sin importar su pequeñez, para la cumbia, un género que ha demostrado una y otra vez que, en las manos correctas, puede ser una plataforma capaz de soportar toneladas de músicas distintas. Un antecedente cercano: Santaferia, quienes en su show de agosto pasado en el Teatro Nescafé incluyeron desde danza rusa hasta la presencia de Ángel Parra, pasando por el rapero Portavoz y un grupo folclórico, sin dejar de ser cumbieros ni por un segundo. Al lado de algo así, "Bomba nuclear" es de una liviandad que indica que Pedropiedra, un tipo cuyo talento es apreciado por el mismísimo Jorge González, se toma la cumbia como un divertimento. A su favor, habría que preguntarse quién no: se trata de un ritmo que divierte y excita a nuestro país cada fin de semana.

El EP tampoco está diseñado para que le pidan mucho. Trae sólo cuatro canciones y cada una es una adaptación del repertorio convencional de su autor. Entre ellas, por demanda popular, se encuentra la nueva 'Inteligencia dormida', totalmente pachanguera y lista para encender conciertos gracias a la añadidura de una invitación a poner "todas las manitos en el aire". Esto, por si hace falta aclararlo, no tiene que ver con el mentado González y sus pioneras cruzas tropicales con electrónica, sino que anda más cerca de lo que hizo Álvaro Henríquez cuando se juntó con Los Tricolores para editar un disco cuyo propósito venía explícito en el título: "Música para los asados". En "Bomba nuclear", Pedropiedra se desata y así también sus canciones, como 'Rayito/Olita', que por fin es todo lo descaradamente argenta que deseaba ser en "Ocho". Aunque la caricaturesca interpretación de Jorge Delaselva en 'Sol Mayor' y el Auto-Tune a full de 'Para ti' no son del todo sentadores, este experimento es la clase de ejercicio que otros músicos debiesen copiar: salirse de sí mismos con humor y ligereza. Acá se nota que los que tocan están pasándolo bien y esa energía es una de las más contagiosas que existen.

Andrés Panes

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